En la Unión Europea, las Declaraciones de La Sorbona (1998) y Bolonia (1999) han iniciado un proceso para promover la convergencia entre los sistemas nacionales de educación que permitirá desarrollar un Espacio Europeo de Educación Superior antes del 2010. El Comunicado de Praga (2001), firmado por 32 países, reafirma este objetivo, recogiendo las conclusiones de la reunión organizada por la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas) (Salamanca, 2001), la Convención de Estudiantes (Göteborg, 2001) y las actividades de la EUA (European University Association). El nuevo sistema de titulaciones, tal y como se ha reafirmado en la comunicación de la Conferencia de Berlín (2003), ha de basarse en tres niveles diferenciados denominados Grado, Master y Doctorado. Los puntos clave serán la adopción de un Sistema de Transferencia y Acumulación de Créditos (ECTS) y el establecimiento de un sistema docente basado fundamentalmente en tres ciclos (Grado, Master y Doctorado, conformando estos dos últimos el Posgrado), con titulaciones que cualifiquen para la inserción en el mercado laboral, todo ello acompañado por la implantación de un Suplemento Europeo al Título y la evaluación de los niveles de calidad.